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Los colores y la buena luz que nos trae la primavera nos invita a salir de casa, y a disfrutar de la vida, de nuevos olores y sabores que salen de la cocina en primavera. Los buenos y frescos alimentos que nos da la estación nos llenarán de vitaminas.
Les propongo algunas alternativas para aprovechar de incluir en sus principales horarios de comida:
1- Desayuno La leche es un alimento básico en cualquier dieta. Sobre todo para nuestros niños será preferible incorporar preparados solubles en base a cereales como Milo o Nestum, así los niños tendrán sus energías renovadas. El pan, así como las galletas, cereales, son también básicos, pero será preferible que escojas aquellos que aportan más fibra. Es aconsejable incluir algo de fruta al desayuno, o en su defecto dejarla para un horario de colación, pero sin olvidarla.
Cuánto más variado en colores sean las comidas, mejor. Eso significa empezar cada comida con una ensalada frescas de lechuga, espinacas, tomates, etc. Las verduras frescas y legumbres también son aconsejables para acompañar carnes, pescados o huevos. Sin olvidar el aporte de cereal que por las altas temperaturas no necesariamente deben ir en guiso, perfectamente podemos ofrecer una opción de ensalada de fideos, papas, arroz o choclos con verduras mixtas.
Cuanto más ligeras, mejor. Así favoreceremos un buen dormir. Un caldo vegetal o un puré de verduras es la mejor manera para empezar una cena. Además, las hortalizas son bienvenidas. Se puede preparar una nutritiva ensalada o guiso a base de zanahoria, tomates, espárragos, zapallitos italianos y otros vegetales. Al cual solo bastara con sumar una presa de carne blanca preferentemente. Por último no olvidarnos de la hidratación. Beber mucha agua favorecerá a la función renal e intestinal y recuperar las perdidas por el sudor. Entre horas se puede permitir una o dos colaciones a base de frutos secos, macedonia de frutas, yogures, batidos de fruta, leche, etc. |