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El colecho o dormir junto a nuestros hijos es una práctica habitual en la mayoría de las familias durante los primeros meses de vida de los pequeños. En los últimos años, la discusión sobre sus beneficios y perjuicios ha aumentado, y en Blog NIDO queremos contarte algunas cosas para que te informes al respecto.
Según los especialistas, hasta los 6 meses es recomendable que los pequeños NO duerman con sus padres, pues necesitan mayor espacio, más oxigenación y evitar los riesgos de muerte súbita. Si es importante tenerlos cerca, puede ser en una cuna externa a nuestra cama. Asimismo, si uno de los padres es fumador o consume medicamentos o alcohol, no es recomendable esta práctica de ninguna forma.
Quienes aprueban esta experiencia, dicen que los beneficios son muchos. Al parecer, aquellos niños que duermen con sus padres amamantan más, hasta un tercio más que los que no lo hacen. También hablan de que el apego y el vínculo aumentan, además de entregar seguridad al pequeño que puede estar enfermo o que necesita de una mayor atención de sus padres si duerme con ellos.
Sus detractores, manifiestan que extender el colecho es muy perjudicial para la autonomía e independencia de nuestros hijos, además de aumentar el riesgo de muerte súbita –como te mencionamos anteriormente-, que le sea difícil poder dormir solo en la edad adulta, y pueda favorecer los problemas del sueño. Asimismo, especialistas han indicado que podría interferir en la relación de pareja de los padres.
Cual sea la decisión que tomes al respecto, lo importante es que conozcas los riesgos que esta práctica puede tener y si a largo plazo será un beneficio para tu bebé. Si tienes más dudas puedes preguntar a tu pediatra y así elegir lo mejor para tu pequeño.
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