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Es importante que primero sepas que cada niño tiene su propia forma de expresar sus emociones. Lo relevante es que nunca las reprimas, aun cuando estas puedan ser negativas. Los pequeños también perciben los cambios en el entorno, las peleas o disputas familiares, conflictos económicos e inclusive, pueden tener sus propios problemas. Es por esto que siempre tenemos que estar atentas a su conducta.
Pensemos que los niños manifiestan sus emociones a través de su comportamiento, como así también de sus juegos y sus dibujos. Es por eso que fijarte en estos detalles puede ser fundamental para detectar si algo malo le está pasando a tu hijo, o tiene alguna preocupación que no sabe cómo contarte.
Confía en tu intuición de mamá, dale tiempo a tu pequeño para que se acerque a conversar, buscando el momento adecuado para que te cuente si algo lo aproblema. A veces no es necesario que de una sola vez te cuente lo que le pasa, pero sí recuerda reforzar la idea de que estarás presente cada vez que él te necesite. |